Creo que cada vez que vamos a jugar a un torneo, a lo que más tememos es poder enfrentarnos al mismo mazo que nosotros jugamos, ese temor de que el Side deck te perjudique a ti mismo, y que un sólo error te cuesta el duelo causa una sensación de nerviosismo difícil de expresar.
Ahora bien, sé que muchos pensarán, "a mi no me pasa, porque no juego un Deck Meta". Pero en realidad a veces ni siquiera tiene que ir de la mano con el Metagame, a veces simplemente la suerte se ríe a carcajadas en nuestras caras.






